Esta metodología facilita un feedback entre el individuo y el terapeuta, fundamental para crear la confianza necesaria y adoptar herramientas que impulsen un cambio profundo y un mayor autoconocimiento. Proporciona un espacio de confianza y comprensión que orienta el proceso hacia un cambio positivo y óptimo.
La terapia grupal tiene como objetivo principal fomentar la participación activa del individuo con su grupo de iguales. El trabajo en grupo refuerza actitudes y habilidades sociales positivas, siendo clave para prevenir recaídas y resolver conflictos. Esto facilita un aprendizaje positivo, siempre guiado por la mediación e intervención del terapeuta.
Esta terapia es un espacio de comunicación y expresión para las familias, permitiendo desahogar sentimientos y conflictos generados por la adicción. Los pacientes están presentes, pero no intervienen, ya que el foco está en sus familiares, y el terapeuta guía la sesión para que comprendan el impacto de su enfermedad.
Es fundamental establecer vías de comunicación entre los pacientes, sus familiares y parejas. La codependencia generada durante el consumo requiere la mediación de nuestros profesionales para reconducir la relación y eliminar los «malos hábitos», facilitando la reinserción del paciente en una vida más equilibrada y sana.
Afrontar de forma ambulatoria el proceso de rehabilitación también es posible sin la necesidad de abandonar todos nuestros quehaceres , trabajo, estudios y tareas familiares, de este modo bajo la supervisión del equipo terapéutico , ayudamos al paciente y su entorno a gestionar de forma adecuada su día a día, teniendo en cuenta las circunstancias de cada persona.